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                    <title>TIGblogs - ciudadano gay's TIGBlog</title> 
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                    <description>What's on the minds of young leaders from around the globe?</description> 
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                    <title>Pensar con la cola y los de la cola ... Un llamado a la izquierda en Colombia</title> 
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                    <description><![CDATA[En memoria del maestro Fals Borda y de León Zuleta Ruíz.<br />
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Al maestro Fals Borda tuve la oportunidad de topármelo en persona, el día que inscribíamos conjuntamente nuestra lista como candidatos al Senado de Colombia por el Frente Social y Político en el 2002. Un hombre viejo a quien nunca había visto ni en fotos, pero de quien había oído hablar bastante durante mi formación como docente de Sociales en la Universidad de Antioquia. Estaba allí, solo. Cuando llegué y tras intercambiar un par de miradas y sin que dejara de sonreírse, como un niño que se prepara para hacer sus pilatunas, me dijo: yo soy el último de la lista.<br />
Estiró la mano y me dijo su nombre, al tiempo que mi cara se ponía más roja de lo habitual. Había jodido tanto para que no me bajaran más allá del quinto puesto, luego de Caycedo del Partido Comunista, el de Fecode y la representante de las mujeres -la cabeza era Carlos Gaviría Díaz- que las palabras y la sencillez de su persona me confrontaban. Como intuyendo mi vergüenza precisó: me gusta ese puesto. Yo lo solicite desde el principio. Igual pasó con la constituyente del 91 y la sorpresa es que termine con un escaño.<br />
No fue una charla muy larga, pues en pocos minutos el pasillo se lleno con las algarabías de candidatos, acompañantes y escoltas de los otros personajes, que fueron tomando para si al maestro y terminé por quedare solo, aunque congraciado con la izquierda colombiana. Por fin alguien consecuente que aplica lo que predica, pensé, después de haber tenido que sufrir, en ese momento y durante las reuniones previas, la arrogancia ultraconservadora y homofoba de la gran mayoría de mis compañeros de la lista, excepto Gaviria claro.<br />
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El muy breve encuentro con Fals Borda sirvió para reafirmar algunos principios que ya alentaban mi lucha y sobre los que pude reflexionar muchas veces durante mi paso por el Alma Mater, escuchando, casi siempre como pie de página, la referencia a algún texto de este maestro. Principios que una y otra vez argumento desde cuando gestaba la sociología académica en Colombia. El dinamismo social y el Interaccionismo simbólico, por ejemplo, definidos como: el fluir de las costumbres y creencias de una sociedad. Y sobre el que precisaba que: El cambio se evidencia a través de las interacciones de cada persona con el resto social y como el conjunto afecta al individuo, marcando un comportamiento de comunicación global de sujetos relacionados entre sí. Como Dewey, El maestro no solo consideraba que los conceptos en los que se formularon las creencias son construcciones humanas provisionales, sino que con relación al tema de las diversidades sexuales y en la interacción con esta pobre loca de Medellín, lo estaba demostrando. Mucho mas viejo que la mayoría de los otros lideres de la izquierda, además de ascendencia costeña con una carga cultural machista y falocratica, Orlando Fals Borda, demostraba en su actitud considerada frente al sector LGBT, que las cosas y las luchas no se respetan hasta que no las entendemos más allá de los fantasmas, -ya algunos hoy lo han venido asimilando-. Sólo sin la venda de los principios dogmáticos, que dan la mirada incluyente que ostentaba el maestro y donde se deja de lado comentarios radicales y raseros como que la revolución no entra por el culo y que es de machos, para excluir a los maricas, se adquiere visión para comprender que nuestra lucha política es también, por lógica, una lucha de izquierda (de principios, ideales y revolucionaria) donde la autonomía principal del ser humano y del ser humano político, debe partir por revolucionarse en la concepción y apropiación autónoma, soberana, sobre su cuerpo, su género y el ejercicio de su sexualidad. Contrario a un simple arrebato de locas faranduleras y mostronas, que era lo que al parecer la gran mayoría intuían con la presencia de un candidato gay en su lista al senado. Consecuencia entre discurso y acción. El maestro Fals Borda quien actúo como presidente honorario del Polo hasta su muerte, se constituye en referente obligado para quienes hoy desde la izquierda o de la social democracia, quieren entender de una vez por todas que: Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los significados en los procesos interpretativos en función de sus expectativas y propósitos. ¿Cuáles son entonces hoy sus expectativas y propósitos para con este sector en proceso político de maduración? ¿Será acaso, seguir simplemente actuando como mecenas de nuestras luchas intestinas o tomando partido favorable en perspectiva electoral? Por el contrario, ¿No sería el momento preciso para asumir su compromiso como soporte de unos principios de vida desde la izquierda y a acompañarnos en el proceso de maduración política y revolucionaria?<br />
Podrían, además, aprovechar el momento histórico para resarcirse con León Benhur Zuleta Ruíz –su compañero “el otro”-, quien muchas veces los sufrió en carne propia y en cuya memoria hoy se regocijan impunemente, como un simple acto más de exhibición. Hacer algo por combatir el mal que lo llevo a la tumba, asumiendo que su silencio de tantos años y la actitud politiquera de muchas locas que hoy lo usufructúan, les convierte en cómplices de la homofobia y sus consecuentes crímenes de odio.<br />
Necesitamos antes que discursos ideológicos y de partido -igual un sueño de León- escenarios de formación política y de izquierda, no electoralista, que incluyan decididamente y por fuera de roscas y guetos, al sector LGBT. Formación en la perspectiva de la "ciencia proletaria" que soñaron en su momento y a la par o junto a Fals Borda, Freire como la "pedagogía del oprimido", Vasconi la crítica a la escuela capitalista y a la neutralidad científica, Zea con la "filosofía latinoamericana" y Camilo con su practica y pregón de la "teología de la liberación". Escenarios de formación donde se pueda motivar el ejercicio de una "praxis" en "toma de posiciones": de clase e ideológica. Escenario de formación no sólo para seguirse aprendiendo de memoria los manifiestos y manuales para luego vomitarlo como sabios arrogantes en plaza pública. Sino, por el contrario, donde fortalecer el aprendizaje y la apropiación de una comunicación popular, de una Comunicación ciudadana en perspectiva popular y revolucionaria. Donde el quién se sobreponga al qué. Un escenario donde se permita a la par con la crítica, visibilizar y posicionar nuevos líderes y lideresas que movilicen y promuevan nuevas maneras de resistir y de hacer política.<br />
En el sector LGBT necesitamos menos sabios que escriban y digan para si o los que logran entenderles y por el contrario un mayor esfuerzo por recuperar o instaurar la voz sociológica al estilo Fals Borda. La voz popular. La cotidiana, de amigos de la calle que se recuperan como cómplices de sueños y de luchas. Aunque seamos los últimos de la cola. Memoria eterna al maestro. Medellín, agosto de 2008.]]></description> 
					<pubDate>Mon, 18 Aug 2008 20:23:00 EDT</pubDate> 
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                <item> 
                    <title>¿Al son que me toquen bailo?...La música como otra manera de la comunicación para sembrar o perpetuar ideologías.</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/395453</link> 
                    <description><![CDATA[A propósito de las marchas del orgullo gay <br />
y del  patriotismo musical que pretende el gobierno para el 20 de julio<br />
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Si algo nos marca identidades para la vida es la música. Raperos, rockeros, metaleros, punkeros, reguetoneros, tangueros y salseros son algunas de estas identidades que trascienden lo musical hacia la vestimenta y las actitudes. Vivencias inscritas para siempre en nuestra piel. ¿A quién no, uno de esos acordes le trae a la memoria el amor o desamor perdido en el tiempo y la distancia? ¿Y los estilos y pintas que le circundaban? <br />
Además de estas melodías de época,  también nos dejan marcas indelebles algunas piezas sonoras del folclor, de las que usualmente renegamos en la adolescencia, pero que permanece ahí como una representación permanente de identidad. Porros, cumbias, fandangos, vallenatos tradicionales, currulaos, bambucos y pasillos y algunas guascas o de carrilera, aunque no sean de nuestra predilección, siguen representando en sus tonos, a esos amores o desamores por nuestro terruño.<br />
Acompañando rituales, muchas de las manifestaciones sonoras del folclor se van convirtiendo en tradición que permanece, que genera apegos y conductas. Un niño hoy, igual que en otras épocas, se llena de alegría y corre en el sentido de los acordes de platillos, liras y tambores de la banda marcial. Y el arranque de las fiestas del barrio, como las de pueblo, debe contar con los destemplados instrumentos de viento de las bandas tradicionales.<br />
Evidentemente, cada acorde nos representa una vivencia lejana, un sello  indeleble, una manera de lo que somos o fuimos. Para gays, lesbianas y trans, por ejemplo,  compositores, géneros y tendencias nos han marcado momentos de búsqueda de libertades. Espacios de avance o retroceso hacia la igualdad en nuestros derechos. Inicialmente, el sufrimiento solitario, tímido, escondido y temerario de la época de Juan Gabriel, la Durcal o Helenita Vargas. Posteriormente la exhibición del cuerpo y el grito libertario desde Alaska y Dinarama o de La Carrá: “a quien le importa”. Luego, una estética particular revolucionaria y de confrontación con Bananarama o Madonna. Para avanzar hacia la búsqueda, además, de sentimientos propios que evidenciaran nuestra afectividad amatoria y frente a la sociedad, en La Oreja de Van Gogh y en divas más cercanas en el tiempo como Mónica Naranjo, Cristina Aguilera, Thalia, Shakira, o Verónica Orozco, entre otras. Y finalmente caer, no juzgo si para bien o para mal, en la individualidad egoísta, ególatra y genital, implícita en los ritmos trance y sus derivados discotequeros.<br />
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A través de la música la cultura nos ha puesto a amar territorios y personas, a soñar con mundos mejores, a creer en dioses, o por el contrario,  a maltratar a los diferentes y a subvalorar a las mujeres. Nos venden vía sones y rítmicos textos, además de ropa y accesorios, estilos de vida segregacionistas y lineamientos políticos o religiosos que no siempre le aportan a la convivencia y que en muchos casos, propenden por odios, maltratos, desprecios, y marginaciones hacia personas o sectores específicos. <br />
Desde el mercado ideológico o de productos se nos pretende poner en un línea especifica frente a la vida, o a validar una manera única de ver el mundo, la suya. En el caso del Sector LGBT, es muy evidente, la idea universal del ser gay esta determinada por esa individualidad ególatra, escondida en nombramientos como: “Tener gusto”, que no es otra cosa que seguirle el ritmo a la moda. Y en el mismo sentido, ser “culto”, “arribista”, “discreto” e “independiente”, además de “bien parecido”, por supuesto. Escenarios desde donde la construcción y las apuestas colectivas, que en teoría celebramos cada 28 de junio, adquieren más una dimensión de mercado y de lucimiento particular, que de movimiento social en torno a derechos humanos. La música trance que acompaña las bulliciosas y coloridas carrozas, nos ensimisma en la cadencia y atractivo del cuerpo propio o del otro, pero poco o nada en la dignificación como personas. La culpa por supuesto no es del ritmo en sí, sino de quienes orientan políticamente o a la luz del consumo, tales movilizaciones.<br />
Pero esto de conducir a través de letras rítmicas y sones no solo se aplica para el sector LGBT, es una constante en la cultura. Basta escuchar las canciones que orientan irreversiblemente, que son la mayoría, hacia la heteronormatividad, donde la mujer sigue siendo la generadora de pecado, de tentaciones mal sanas, de maldad, de dolor, o finalmente la criadora de hijos. Y en ese imaginario son nombradas “mujeres divinas” y los hombres entre muchas otras cosas “machos arrasadores”: Soy un hombre soltero, no tengo compromiso, para irme pa´ la calle a nadie pido permiso. Tengo un corazón grande muy fiel y muy leal, puedo querer a muchas y a todas por igual.<br />
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También a través de la música, en nuestro país se han marcado los territorios durante los dominios cíclicos de guerrillas, narcos y hoy de paramilitares. Menciones entre canciones o saludos a los caciques, patrones o comandantes. O estos como patrocinadores de nuestros músicos tradicionales. Uribe, por ejemplo, experto en maniobras políticas e ideológicas, celebrará el 20 de julio, día de la patria, con un concierto del que participaran Totó, Cabas, Andrea Echeverri, Cepeda, el maestro Velosa y Carlos Vives, esos que precisamente hoy desde su música le mueven la piel y los sentidos a gran cantidad de gentes. Nada raro que de acá en adelante, al escuchar a nuestros músicos, igual que a las locas se nos revuelcan las bajas pasiones con el trance, terminemos colombianos y colombianas por generar enamoramientos con sentido patriótico hacia el presidente con miras a su tercera reelección. ¿La música nos embelezará el criterio y terminaremos por asumir que a en Colombia, marica y heterosexual, al son que me toquen bailo?, es decir que, además de Uribistas terminaremos, al compás del presidente, con actitudes, manías, y ritmo de Uriberos en honor a la patria.<br />
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					<pubDate>Tue, 24 Jun 2008 09:18:00 EDT</pubDate> 
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                <item> 
                    <title>Juanes habla español…y uno, pues habla ¡marica!  - Los geolectos y sociolectos como una actitud revolucionaria y de resistencia.</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/371275</link> 
                    <description><![CDATA[A propósito de los modelos de resistencia a las culturas fóbicas y homofóbicas.  <br />
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A excepción de mi amiga María Borealia y del periodista Lucho, quienes han aprendido a respetarme, no a validarme, en esa actitud irreverente desde el lenguaje y el uso descuidado de las normas escritúrales, gran parte de los muchos cultos que reciben mes a mes mis Maricadas que uno piensa y otros tantos escritos de opinión o información sobre la incidencia política LGBT desde las cotidianidades, me responden haciéndome correcciones, amorosas según ellos y ellas, sobre todo de palabras que, dicen, podrían nombrarse con un lenguaje mas universal. Tienen toda la razón. Pero siento contradecir mi esencia revolucionaria tratando de ajustarme a los cánones de ese español estándar que quiere la oficialidad mantengamos, todos, como un lenguaje universal y neocolonizador en contra de nuestras particularidades. Formas cultas para decir las cosas que, por ejemplo, le permitieron al rey de España en días pasados, mandar callar al mal hablado Hugo Chávez -el rey manda-, en una actitud llena más de sentido de censura, que de mesura.<br />
No me meteré en política ni en asuntos oficiales idiomáticos, pero a diferencia de esas cultas personas a quienes admiro profundamente, nunca aspiré a ser otra cosa que lo que he venido descubriendo y reafirmando que soy: un marica más. Y un marica que en actitud revolucionaria y de resistencia, habla marica.<br />
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Lo de hablar marica ya lo tenía claro desde mi formación como periodista o comunicador, y sobre todo cuando comencé a difundir entre cercanos y medios de comunicación local, mi propia columna de opinión. No se trataba, pensé, de esgrimir más lenguajes cultos para los cultos, aunque a estos también les ha llegado, sino de ser un pedagogo de las disidencias y en últimas, conversarle a las personas del sector social o identidad a la que pertenezco –el LGBT-, y a la gente del común, es decir la gran mayoría, iletrada y sin mas razones que las del lenguaje común y la malicia indígena. Ser un marica que hable marica, para que al entenderme, se revolucionen los maricas de la base y unos cuantos de los que les rodean.<br />
Y si que me ha funcionado. Soy una loca mediática con incidencia en los públicos que me interesa revolucionar. –María Borealia dice que soy el líder homosexual más bullicioso, que no dejo nada para mi privacidad, incluso se atreve a pronosticar que me suicidaré en público, frente a los medios con llamado mediante un boletín de prensa. Ojala se cumpla su premonición.<br />
Claro que incidencia no es equivalente a aceptación, algunos de mis fieles lectores son mis detractores, pero eso también estaba incluido en las intencionalidades: ladran perros, Sancho, señal que cabalgamos.<br />
En un país donde los grandes cultos, los intelectuales incluidos algunos también maricas, han pregonado que las locas no leen, entre estos nuestro gran líder León Zuleta, un muy alto porcentaje de los más de 60.000 usuarios entre correos directos y de grupos, mas las redes de resistencia y alternativas en el ciber espacio –guetos de machos que se han tenido que soportar a este marica opinando-, mas los medios locales y nacionales, que reciben mis escritos, me lo indica que no sólo me leen sino que les llegan mis escritos.<br />
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“Nunca habría podido describir mejor la rabia que siento por la homofobia en la que vivo a diario”, “que bueno que todos tuviéramos la berraquera de decir las cosas como vos”, “Manuel nunca me había pensado desde ese punto de vista”, “aunque no tengo tu valentía te apoyo en tus reivindicaciones”, y son frases extractadas de cientos de correos electrónicos que maricas del común, gran parte aún en el closet, me envían y que para mi no significan simples alabanzas que acrecienten mi ego, sino la evidencia de que los puse a pensar, y les toque los sentidos en perspectiva de autovaloración como personas y de ciudadanos participantes y que pueden exigir sus derechos.<br />
Uno de tantos, incluso, me ha reconocido cuanto le fastidiaba que yo fuera una loca gritona de mi condición sexual, decía, pero también la manera en que mis escritos y pronunciamientos públicos lo fueron motivando para su tesis profesional, y posteriormente de maestría y doctorado. Hoy, además que reconoce que su salida del closet fue en mucho motivada por mis escritos, sus trabajos de investigación son esas palabra sueltas que he venido planteando, pero llevadas a los niveles estándares del idioma y de la cientificidad. Ahora le llegará a los cultos, pero antes ya ha tocado a muchos de los comunes y corrientes.<br />
Es decir que efectivamente poco o nada leen ese lenguaje culto que los intelectuales escriben en español estándar para gente culta. Pero si en cambio, y lo han demostrado efectivamente lenguajes como el del cine, un lenguaje de las sensaciones cercanas, y en general esos donde antes que razonar, recordamos vivencias sentidas en la piel.<br />
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En ese sociolecto (1) marica, por ejemplo, la palabra uno –escogida para maricadas que uno piensa en ves del yo, se escucha en los corrillos de locas como “una” y genera identidades en un amplio universo LGBT. Una es cualquiera, casi un sinónimo universal en los códigos internos del grupo para hombre gay. Y en femenino, es la manera histórica de exorcizar o transgredir, en la intimidad de nuestros colectivos, al macho “straight” y estándar que nos impone la cultura. Su utilización en femenino nada tiene que ver con la confusión de si somos o no, o queremos ser o no, hombres o mujeres, sino con un lenguajear trasgresor.<br />
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Dice Tomas Carrasquilla (2), nuestro etnoliterato y no costumbrista como le quieren hacer aparecer muchos cultos, además cuyo ser marica también quedara sepultado entre sus biógrafos decentes, en uno de sus textos que “un culto es un salvado de la montonera” yo me permitiría en términos de defender un sociolecto marica, que desde mis lenguajeares lo que pretendo no son más locas cultas, aunque en el fondo también se logra, sino locas salidas de la montonera en cuanto a la manera de verse, de percibirse y de asumirse en el mundo. Principalmente hombres gay –pues soy una de ellos-, aunque también lesbianas, bisexuales y trans.<br />
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1. Se usa el término sociolecto para designar el habla relativamente homogénea de una clase o grupo social.   http://es.wikipedia.org/wiki/Dialectolog%C3%ADa<br />
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2. Compuesta por más de treinta piezas, entre novelas, cuentos, crónicas periodísticas, ensayos y perfiles, la obra de Tomás Carrasquilla es un referente esencial de la cultura colombiana.<br />
http://www.reddebibliotecas.org.co/sites/Bibliotecas/News/Paginas/TomasCarrasquilla150a%C3%B1osdesunacimiento.aspx]]></description> 
					<pubDate>Wed, 14 May 2008 13:18:00 EDT</pubDate> 
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                    <title>Como siempre: ¡no hay muerto malo! no faltará quien diga que Monseñor Lopez Trujillo fue un santo</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/360061</link> 
                    <description><![CDATA[A propósito del fallecimiento de Monseñor Alfonso Lopez Triujillo. Director de la Comisión Vaticana para la Familia.<br />
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Mitos, mitos, mitos. Un uso popular que suele esconder nuestros temores. Fueron los soportes, sumados a una extrema endofobia para con sus pares homosexuales, lo único que motivó y sirvió de justificación a las luchas rastreras de monseñor Alfonso López Trujillo en contra no solo de las diversidades sexuales, sino también de toda manifestación libertaria desde la vida o las autonomías sobre el cuerpo y la sexualidad, esas que no fue capaz de manejar. Terminó camuflándose de cura, un cura perverso y poderosamente manipulador (los dos últimos papas estuvieron bajo su maquiavélica orientación), desde cuyas sotanas generó la peor de las mafias vaticanas, hoy reinante. Una prueba más, lo ha referido magistralmente Fernando Vallejo, de que Colombia frente a ejemplares como este, se enarbola como la más poderosa fábrica de mafiosos, de hijos de puta, sobre el planeta Tierra.<br />
Menos mal, la vida a todos y todas nos retorna al polvo de donde venimos, lástima que en el camino algunos dejen tanto daño y que con las muertes se silencien o nunca se lleven a cabo los juicios. Especialmente aquellos escondidos tras las sotanas y pasillos de la Iglesia Católica.<br />
Mitos, mitos, mitos que son verdades dichas con temor y como rumor para evitar ser desaparecidos por las mafias que menciono. Pero mitos que gritan verdades como que este país estaba plagado de parapolítica, hoy verdad innegable, o que en Medellín los jóvenes se preparaban en escuelas de sicarios para Pablo Escobar, que luego se destapó como la peor de nuestras crisis, menos mal en retroceso, o que los ejércitos guerrilleros mandaban en grandes zonas de nuestros territorios, y que luego pasaron, y están en manos de los ejércitos, camuflados o de civil, de los paramilitares. Lo que el Gobierno llama seguridad democrática.<br />
Mitos, mitos, esos mismos mitos, nos vienen contado hace muchos años sin que la Santa Iglesia se dé por enterada, cosas tan banales como que el anillo de cardenal de monseñor López se lo dio Pablo Escobar, de puro oro y no de lata como el que le entregan al resto en señal de humildad, pues era él quien le bendecía sus capillas privadas en honor a la patrona de la mafia, también de muchos paras, María Auxiliatrichi; y otras tantas no tan insignificantes como el robo de reliquias históricas en la Basílica Metropolitana, desde donde reinó durante muchos años, cambiadas por réplicas baratas. Y otras realmente graves, como las peores violaciones a menores, adolescentes como los de Pablo, ansioso de poder y dinero, un asunto común en nuestra cultura, a quienes Monseñor cargaba cada fin de semana en sus majestuosas camionetas de vidrios polarizados hacia su burdel privado, el seminario de veraneo en Santa Fe de Antioquia. Pelaítos lindos, vestidos con cleriman, como ángeles, para no levantar sospechas.<br />
Mitos que gritan sobre sacerdotes desaparecidos, desvinculados de la Iglesia o arrinconados en parroquias muertas, por haber visto o por poner en duda las legalidades de su Monseñor. Uno de ellos reside en una humilde casa a la entrada de los grandes barrios del sur de Medellín, pero no se atreve a entregar a la prensa el cerro de datos, mesas llenas de documentos, que recopilan las barbaries del Monseñor a lo largo de su reinado. Un cura viejo y fiel a la Iglesia ideal, que se morirá callado por respeto a su fe o desaparecerá sin que se sepa de qué o por qué, como en el caso de López Trujillo, de quien se rumoró hace pocos años lo estaba atacando un Sarcoma de Kaposi generado por el virus del vih. Por respeto a quienes no quieren ser señalizados en razón de ser personas viviendo con el vih, no ahondamos nunca en su diagnóstico, sí en cambio en las maneras como se infectó (http://www.agora.ya.com/gaycolombia2002/cartapapa.htm), seguramente en una transfusión o un accidente. Pues de lo contrario sería validar los rumores sobre sus salvajes jornadas sexuales con jóvenes ávidos de dinero en nuestra ciudad mientras fue el obispo local.<br />
Que se revuelque en su tumba Monseñor, y paz en la de aquellos que lo padecieron y hoy descansan, si no por la aplicación de la justicia, sí porque al menos ya no podrá seguir haciéndole daño a la humanidad y a la vida.<br />
]]></description> 
					<pubDate>Mon, 21 Apr 2008 12:25:00 EDT</pubDate> 
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                <item> 
                    <title>Las voces de “los mayores”   ...   Discursos y gestualidades  que validan y promueven las fobias y los asesinatos por odio en Colombia.</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/343633</link> 
                    <description><![CDATA[A propósito del no patrocinio oficial a espectáculos en que se torture animales en Medellín y otros asuntos de coyuntura.<br />
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Una de las muchas escenas de mi barrio popular en aquel entonces en que éramos niños, tenía que ver con la persecución de ratas en los basureros o en las calles. No era sólo matarlas a piedra o palo. Cuando no nos obligaban a cambiarnos los zapatos luego de la jornada escolar, también se les propinaban a estos roedores sendas patadas que los hacían volar por los aires.<br />
Eran nuestras enemigas naturales, de eso habíamos aprendido por voz de los mayores. Nos robaban la comida –escasa por cierto en las zonas altas de la ciudad–, dañaban nuestras no muchas pertenencias y sobre todo ponían en peligro la integridad física. Su aparición o la sola sensación de presencia generaba el terror que justificaba el salvajismo de los menores y los gritos y risas de estímulo de los adultos alentando el ritual de exterminarlas.<br />
Luego vi a muchos de mis amigos de infancia hacerse malhechores juveniles y, algunos pocos que sobrevivieron, hombres delincuentes. Con la misma frialdad con que aprendieron a masacrar ratas, y lo más grave aun, con el mismo imaginario, torturaron y mataron perros callejeros, y más adelante personas desvalidas, indigentes, vecinos con tonos de piel y culturas diferentes, mujeres señaladas como prostitutas y, por supuesto, algunos tipos de maricas.<br />
Estos recuerdos se vivenciaron de nuevo en mi cabeza durante la mañana del domingo mientras leía “Hijos de la tormenta”, la columna de esta semana de Juan José Hoyos. Me revivió la indignación contra quienes hacen de la muerte un circo y lo justifican como una acción lógica de nuestras dinámicas culturales o de la guerra. La muerte, incluso la muerte de un bandido, es un acto privado. El más privado de todos los actos de la vida, dice el maestro Hoyos, pero sobre todo critica que sean los medios de comunicación quienes validen estos principios en contra de la vida.<br />
La voz de los mayores, en este caso los medios, el equipo de gobierno y los representantes de la seguridad del Estado, igual que los adultos del barrio frente a la eliminación de ratas, te incita al exterminio. No solo se reían maliciosamente y con beneplácito al lado de las imágenes de los cadáveres, sino que alentaban, no el combate, sino la muerte y la masacre, de nuevo la barbarie. Maten, mutilen y luego vengan por su recompensa. Crímenes por odio, se llama a este procedimiento. Y es que frente al temor de ser atacado por el otro o lo otro, o para ganar el reconocimiento de entidades superiores, el individuo se siente autorizado por sus aprendizajes culturales a desaparecerlo y a exterminarlo, seguro de que la sociedad le agradecerá por ello. Los está librando de un mal.<br />
El problema es que esos enemigos señalados por generar terror van cambiando en el tiempo. En algún momento cuando comenzó esta barbarie en Colombia fueron los liberales o los conservadores, luego los comunistas, sindicalistas, líderes sociales, opositores, y ahora guerrilleros. Nada improbable que mañana los enemigos del establecimiento podamos ser, aunque soterradamente ya lo somos, los terroristas de la moral y las buenas costumbres –en palabras de Bush ya se adivina cuando se refiere al tema LGBT–, cuando a quien se deba exterminar no sean ya combatientes en la selva sino quienes nos atrevemos a validar y tratar de ser felices siendo autónomos sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad.<br />
Ya está pasando, solo que la recompensa no es multimillonaria en dólares, aunque sí en palabras: ah, es que eso les pasa por no saber con quién se meten, por andar a toda hora buscando placer… El asesino no solo sabe que jamás lo buscarán ni procesarán legalmente por ello, sino que de alguna manera en la voz de los mayores la sociedad se lo está agradeciendo. Continuará buscando otra víctima. Para él los y las maricas asesinados son simples cadáveres, con denominaciones equiparables a las de guerrillero en su guarida, toro después de la faena, o ratas del basurero, como en el barrio popular.<br />
El otro problema consecuente es que poco a poco dejamos de creerles a esas voces mayores. ¿O cómo no poner en duda la doble moral de unos padres y vecinos que se vanaglorian porque el menor torturó a un animal? ¿Cómo no generarme la duda de si son terroristas o no quienes me muestran a una mujer moribunda y encadenada en medio de la selva? ¿Cómo no dudar si el gobierno de turno es el ala política de los paramilitares, cuando ministros y representantes de las fuerzas armadas se ríen con beneplácito ante las cámaras mostrando los cadáveres mutilados de sus enemigos e invitan con fervor a las masacres contra éstos? Las mismas atrocidades que les estamos escuchando en sus confesiones a los paras.<br />
Uno no aprende a matar enemigos, uno aprende a matar. Quienes lo han hecho, narran que le pierden el miedo a la muerte y el respeto a la vida. Por eso nada raro que los asesinos de maricas que vieron y escucharon a través de los medios al ministro Santos y sus generales, se sientan respaldados por estos mayores en su afán de desaparecer, ojalá con tortura, como en la Santa Inquisición, todo aquello que nos represente peligro o que simplemente no nos deje vivir en paz dentro de la cultura. Y envalentonados, como el guerrillero que mutiló el cadáver de su jefe, estén esta noche en uno de los tantos sitios de rumba gay o en las proximidades del barrio, esperando a su siguiente víctima para ensañarse con ella y entregar mañana primicias de sangre y moralidad a nuestros medios de comunicación social.<br />
Y todo seguirá como si nada. Luego de la masacre de ratas en el barrio, todos los niños éramos lavados en nuestras culpas y nuestros cuerpos con agua tibia para irnos a la cama. No existía aún la ley de crueldad, justicia y reparación. Ángel de mi guarda, mi dulce compañía… eran los últimos susurros del día y la seguridad de que la palabra de Dios también nos acompañaría en el pasmoso camino de menospreciar e irrespetar a la vida.<br />
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					<pubDate>Thu, 13 Mar 2008 11:22:00 EDT</pubDate> 
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                <item> 
                    <title>¡No me aguanto más a esa marica!        ...          La endofobia es el principal problema por erradicar de los usos culturales LBGT. Sororidad la clave para sustituirla.</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/336321</link> 
                    <description><![CDATA[A propósito de otro líder LGBT asesinado en un “crimen pasional”<br />
Fredys Darío Pineda<br />
<br />
Pensaba escribir esta vez sobre la marcha del 6 de marzo contra los paramilitares, expresando mi deseo permanente de movilización pero en favor de la vida y de la libertad. Mientras las convocatorias se hagan con nombre propio en contra de unos u otros, lo que indefectiblemente me ubicaría al lado de unos o de otros, no marcho. Mi única militancia es con la vida misma y en pro de la autonomía y el respeto sobre el cuerpo y la sexualidad. De resto, me parece un jueguito perverso de quienes desde las izquierdas o derechas de este país, empresarios del conflicto armado, quieren distraernos poniéndonos a odiarnos entre nosotros, mientras a ellos el negocio de la narcoguerra y la narcopolítica les sigue dando jugosos dividendos.<br />
Me motivó entonces a cambiar de tema el enterarme del asesinato de Fredys Darío Pineda, un líder LGBT y defensor de los derechos humanos de la zona caribe colombiana, precisamente al parecer a manos de los grupos de paramilitares vigentes en la zona, pero a los que el Gobierno insiste en presentar como desmovilizados.<br />
No recuerdo haber conocido personalmente a Fredys, pero por principio todo lo bueno que le pase, o que le hagan, a alguien del sector me afecta, y con mayor razón todo lo malo; este tipo de muertes es lo peor. Sobre todo por el manto de dudas que siempre generan las mismas autoridades y que termina por convencer a las personas del sector restándoles gravedad a tales sucesos: “Al parecer se trató de un crimen pasional”.<br />
Por el contrario, sería el momento preciso para unirnos en un sola voz y gritarle a la opinión pública que estamos mamados de que los asesinatos y desapariciones de hombres gays y trans se consideren UN SIMPLE crimen pasional. Y si es así, si es por pasión, igual necesitamos se investigue y se castigue a los implicados, esa no es razón para que quede impune.<br />
En otras violencias similares, como aquellas contra las mujeres, por fin después de mucho pregonarlo, las autoridades y el Estado lograron entender que los maltratos y asesinatos no podían seguirse considerando como simples asuntos del fuero interno de la familia y se instauraron políticas públicas de protección y leyes para castigar a los agresores. ¿Cuándo pasará lo mismo con los agresores y asesinos de la población LGBT, tras de quienes se escudan además aquellos que por homofobia validan todo tipo de limpiezas sociales, desapariciones y crímenes de odio?<br />
El mayor problema es que sumado a la homofobia externa, se hace prioritario revisar los niveles de endofobia –trans, lesbo, bi u homo– persistente en nuestros grupos o espacios de diversión o encuentro, y en relación con los liderazgos. Además de soportar las amenazas externas, quienes estamos dando la cara tenemos que seguir siendo señalados, señalizados y asesinados en nuestra imagen pública por aquellos de adentro del sector a quienes al parecer lo público y el activismo les quedaron grandes y entonces prefieren denigrar que asumir sus propios retos, limitaciones y contradicciones.<br />
Critican y denigran, por ejemplo, del trabajo asociado con los grupos políticos y la administración, pero al tiempo están atentos a los presupuestos, a tratar de sacarles tajada. Otros, como principio, se declaran no violentos al tiempo que agraden con sus actitudes, gestualidades y comentarios venenosos pero estúpidos durante cada encuentro. Cuchichean y denigran al interior del sector y en los espacios de discusión con otros sectores, otra manera particular de sembrar resquemores, pero a la hora de los grandes debates de ciudad, se declaran en múltiples ocupaciones, se gastan el tiempo en señalar qué han hecho o qué no los han dejado hacer los otros.<br />
Pareciera que habitan otros clósets de los que igual deberían salir. El clóset de las rumbas, los escondederos pagos para sexo ocasional y el de los grupitos de mutua lamentación y consuelo, mal denominados de apoyo. Desde allí se vanaglorian de mover mucha gente mientras los activistas de calle solo tienen a su haber el discurso en los medios. Qué bueno sería que validaran su convocatoria invitando a esas mismas personas que ingresan a escondidas a sus sitios y organizaciones, a una movilización pública y por una causa y motivación diferentes a la rumba –esto incluye las marchas del orgullo gay–. A lo mejor así podrán darse cuenta de que lo social no es un simple nombramiento, es también una actitud de vida afuera, en los espacios públicos y a la luz del día y con objetivos más allá de la queja y de la lamentación desde el gueto.<br />
En la vida real, que por cierto es muy dura y no se parece en nada a los escenarios de fantasía diseñados para poder ser por una horas o minutos, con la ayuda de luces, sonidos, decoración y alicoramiento –también los valoro porque he hecho parte de éstos–, es más duro ser activista, que con el rebaño enajenado por efecto de la exaltación de sus pasiones más básicas. León Zuleta, cuya memoria algunas organizaciones usufructúan, fue un modelo de acción y de discusión en la plaza pública, por fuera del gueto. Y hasta donde entiendo también Fredys Pineda, cuyo asesinato motiva este comentario.<br />
Antes que criticar, atacar y tratar de desaparecer mediante la invalidación a quienes dan la cara, deberían pensar, por ejemplo, que la gran mayoría de hombres gays y trans asesinados, de la misma manera que Fredys y León “por asuntos pasionales”, salieron acompañados de su asesino y alimentaron previamente con él sus fantasías románticas en uno de los tantos sitios de encuentro, de rumba o de relax. Claro está, habiendo pagado por la estadía. A veces, incluso, sumas exageradas. ¿No creen que al menos deberían pensar en una estrategia de seguridad efectiva para sus clientes? Eso sí sería social.<br />
¿En cuáles de los sitios de diversión o comercio LGBT hay campañas para promover el afecto, el respeto por el cuerpo propio o del otro u otra, o contra el uso y abuso sexual a jóvenes y/o menores? ¿Cuántos de los dueños(as) o administradores(as) y de los editores de revistas, folletos y guías han pensado que sus anuncios publicitarios –solo cuerpos jóvenes desnudos y dispuestos para la genitalidad, que a mí también me encantan– y de “ofertas”: “jóvenes entran a mitad de precio o gratis”, terminan por promover el uso y abuso del cuerpo de las personas mas jóvenes del sector LGBT, al tiempo que la rabia por tener que usar y ser usado para poder acceder al estilo de vida que el mercado promulga? Un tipo de ser social en abierta contradicción con la búsqueda de relaciones desde el afecto y la legalidad por la que desde lo político venimos trabajando.<br />
¿O será esa la única manera de mantener el comercio? Y si es así, ¿no sería una contradicción abierta a los intereses sociales de convivencia, respeto y ciudadanía? O ¿valdría la pena sentarse a pensar entre todos y todas, un punto medio a los dos intereses?<br />
Podríamos seguirnos odiando y descalificando mutuamente, el interior mismo del sector, con el peligro de que nuestros odios íntimos sigan validando acciones criminales en contra, en últimas, de nosotros mismos, y el calificativo de crímenes pasionales sin trascendencia, desde las autoridades. O trabajar conjuntamente, sin miramientos de mejores o peores, a favor de que gays, lesbianas, bisexuales y trans, habitemos, disfrutemos y le aportemos a esta ciudad, en igualdad de derechos y deberes y por ende seguros de que nuestra vida y felicidad están por encima de cualquier consideración de egos, asuntos económicos de señalamientos morales.<br />
Como sororidad (1) califican las mujeres a este proceso: el percibirse como iguales que pueden aliarse, compartir y, sobre todo, cambiar su realidad debido a que toda(o)s, de diversas maneras, hemos experimentado la opresión.<br />
<br />
(1) Sororidad: De acuerdo con Marcela Lagarde, en un texto sobre cultura feminista, las francesas, como Gisele Halimi, llaman a esta nueva relación entre las mujeres sororité, del latín sor, cuyo significado es hermana. Las italianas dicen sororitá, y las feminista de habla inglesa la llaman sisterhood.<br />
]]></description> 
					<pubDate>Tue, 19 Feb 2008 17:37:00 EST</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>Locas borrachas... pero por cuenta de la idiotez</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/328527</link> 
                    <description><![CDATA[Antes de salir al recorrido de vacaciones de principio de año por las tierras de mis ancestros pijaos (1) en el Tolima grande, una noticia en la televisión atrajo mi curiosidad por tocar directamente con mi identidad sexual: el alcohol puede volver homosexuales a los hombres.<br />
Como la gran mayoría de informes de relleno de estas épocas en que apariciones fantasmagóricas y de vírgenes y todo tipo de milagros promulgados por los medios comerciales distraen las verdades de guerra y carestía que azotan a la población colombiana, se trató más de un título rimbombante que de contenido. Se mencionaba que durante un experimento, las moscas machos de no sé qué especie, una vez sometidas al etanol, empezaban a buscar para aparearse a sus similares machos. Hasta ahí, el asunto generaba risa; sin embargo, el androcentrismo idiotizante que caracteriza a nuestra cultura hizo gala cuando la presentadora cerró (por supuesto con una sonrisa) con la frase irresponsable: el problema es que esta homosexualidad puede volverse permanente.<br />
En la perspectiva rígida, impuesta por la cultura, de mantener la especie, el ser humano se ha negado toda posibilidad de conocer, explorar y disfrutar su cuerpo. Lo imagina, asume y vive de acuerdo a unas reglas sociales que en poco o nada le tocan como persona. Y cuando alguna circunstancia de ese sentir que nos caracteriza como humanos lo lleva a esos límites prohibidos, se señala, señaliza y condena. Pierden de vista por completo que antes que hombres y mujeres, machos y hembras, somos seres de la naturaleza con dos cualidades únicas: la autodeterminación y la imaginación.<br />
Por supuesto, existen momentos en que por influencia externa bajamos o fortalecemos esas barreras, uno precisamente es mediante el uso de alucinógenos o de alcohol. Gran parte de gays, lesbianas, bisexuales y trans consumen drogas o alcohol durante sus rituales de enamoramiento y conquista, y durante o previamente a sus contactos genitales, como una manera de bajar los niveles de ansiedad que les puede generar la no aceptación plena de su condición sexual o de la frustración por no cumplir los estándares de belleza, poder, estrato y demás que la cultura gay de mercado nos impone a las personas LGBT. Esto suele ser característico igualmente de la población adolescente, sin importar su elección sexual, por las crisis de identidad propias de la edad.<br />
Decía que me molestó la advertencia de “puede volverse permanente” de la presentadora, porque es una afirmación que podría confundir a los y las desprevenidos televidentes, en tanto da la posibilidad de que se reafirme el mito de que se aprende a ser homosexual. Otra cosa es que la persona que accedió al disfrute de su cuerpo bajo el alcohol o la droga, descubra que efectivamente le genera placer y lo siga haciendo, pero en tal caso no se aprendió nada, se descubrió. Eso sí, nos puede pasar que en determinadas circunstancias podamos descubrir gustos que manteníamos reprimidos, y uno de esos es el disfrute de otro cuerpo, aun de nuestro mismo sexo. Pero estoy totalmente seguro, excepto que se reafirme la idea de que en el fondo todos somos medio bisexuales, de que un heterosexual definido en sus gustos sexuales y afectivos no esperará una borrachera para conquistar a alguien de su mismo sexo, y aun en el caso de que lo hiciera, no tendría por qué caracterizar homosexualidad. Muchos HSH –hombres que tienen sexo con hombres– y MSM –mujeres que tienen sexo con mujeres– lo hacen por otro tipo de placer o de intereses que no implican homosexualidades.<br />
Yo sé que soy homosexual, en mi caso hombre homosexual, porque otro hombre me genera fantasía, deseo, erotismo y, posiblemente, placer genital. No por encuentros casuales, sino cuando al otro día, en medio del guayabo, lo sigo recordando o quiero enamorarlo. Cuando una vez pasó el rito de desahogo sexual, me provoca besarlo. En la mayoría de los borrachos curiosos, por el contrario, es la culpa y el miedo a ser evidenciados.<br />
Igual me fui de vacaciones a reencontrarme con mis parientes vivos y con las tumbas y mitos de algunos que jamás conocí, principalmente en Alpujarra –Tolima–. Durante el viaje, particularmente por zonas cálidas y turísticas, y en épocas de festividades, muchas circunstancias me recordaron la noticia charra y mal intencionada de la tele. No solo por los borrachos con insinuaciones, sino por miradas de reojo de hombres que mientras abrazan a sus féminas y en códigos maricas que al parecer solo nosotros entenderemos, nos manifiestan un deseo que para ellos, machos, debe permanecer en las clandestinidades –baños públicos, vestiers, solares baldíos o zonas despobladas, lugares oscuros o quizás en el límite de una rasca (2) a la madrugada–, cuando la moral se dispone a dormir por unas cuantas horas.<br />
En últimas, pensé, qué importa si algunos machos tienen que embriagarse para poder disfrutar de su cuerpo o de su sexualidad, eso es problema suyo. Lo que sí preocupa es que muchos y muchas se dejen engolosinar, embriagar por los medios de comunicación comerciales y oficialistas y se crean cuentitos como el de que la orientación sexual se aprende y se prende o, mucho peor aun, que mientras nos reímos de supuestas maricadas, desde la moral y los principios, nos mueven impulsos viscerales a favor, por ejemplo, de una supuesta manifestación en contra de uno de los grupos guerrilleros y no contra la guerra, la injusticia y la barbarie –en últimas nuestro problema– que políticos narcos, paracos, ladrones y sus aliados, muchos empresarios corruptos de unos y otros bandos y de los medios de comunicación, nos imponen en el día a día. Ese adormilamiento, falta de carácter y “hacerse el marica” sí se aprende, incluso, mientras vemos las noticias de la televisión en Colombia.<br />
________________________________________<br />
1. Los Pijaos fueron una tribu indígena originaria de la zona del Tolima y Huila en Colombia. Antes de la llegada de los españoles los Pijaos ocupaban grandes territorios sobre los cuales ejercían verdadero control y dominio a través de la guerra, su principal forma de organización. Constantemente mantenían enfrentamientos con los colindantes para dominarlos o arrebatarles más terrenos. Las agrupaciones poblacionales, eran libres y se desarrollaban alrededor de caciques o mandones y el liderazgo religioso y militar era ejercido por el Mohán o Shamán, el cual se constituía en la autoridad visible que empleaba la magia. El Mohán mas conocido es el cacique Calarcá.<br />
2. borrachera, embriaguez, pea.]]></description> 
					<pubDate>Tue, 29 Jan 2008 20:31:00 EST</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>Rito que cambie mitos y proponga símbolos</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/309183</link> 
                    <description><![CDATA[A propósito de la Union Marital de Hecho<br />
<br />
El teléfono no paró de sonar casi desde el mismo instante en que emití el boletín anunciando que John Alejandro y yo inscribiríamos nuestra unión marital de hecho luego de siete años de convivencia. Aunque es evidente el respeto adquirido en los últimos años para con el tema LGBT, la constante de los comunicadores era preguntar por la fiesta, padrinos e invitados, las arras y anillos y los vestidos; es decir, por todo lo rosa con que la cultura ha cargado al mundo gay. Y sin que pudiéramos hacer nada al respecto, lo que para nosotros era un simple acto de notaría, fue convertido por los medios en el primer Matrimonio gay de la ciudad, y terminaron por darle la pompa y la gala que nunca tuvimos intención de otorgarle a nuestro acto de legalidad.<br />
De entrada me sentí un poco preocupado por las reacciones que la noticia así presentada pudiera acarrear, principalmente en el sector, pero pronto los mismos medios durante una de las muchas entrevistas para radio, le ubicaron el contexto y por ende el sentido: en pleno día de celebración de mitos y leyendas el 7 de diciembre, nosotros estábamos sembrando un nuevo mito para una ciudad que ha venido trabajando por la convivencia desde el respeto, por ser la más educada y por volverse moderna e internacional. Tenían razón: aunque la fecha nunca se premeditó de esta manera, una de esas inexplicables confabulaciones cósmicas nos estaba convirtiendo en noticia en el mismo escenario en que la paisada rememora y exalta sus mitos y leyendas tradicionales y populares, en que el alcalde inauguraba gran parte de las obras con que la urbe se viene trasformando e incluyendo al por muchos años olvidado y marginado norte de la ciudad, y en que se que se prenden cientos de bombillas de colores para llenar de luz y alegrías a propios y visitantes.<br />
No se imaginaron en la Notaría Segunda que aplazar varios días la firma del documento colocara la inscripción de nuestra Unión en un lugar y momento privilegiados para la lucha por los derechos de las personas LGBT. Es decir, posiblemente los medios no estaban tan equivocados, estaban dimensionando algo que para nosotros había pasado inadvertido: un rito que marcaría un nuevo mito sobre las masculinidades, la convivencia y la familia en Medellín, y podría reafirmarse como símbolo o referente para quienes aún no se atreven a anteponer la legalidad, la igualdad ante la ley, sobre cualquier otra consideración de tradiciones culturales o religiosas. Nuestra unión marital de hecho era, de aquí en adelante, el mito que reafirmaría que el laicismo y la norma constitucional deben ser el único rasero para la autonomía sobre nuestro cuerpo y para la participación ciudadana.<br />
Solo faltaba entonces de nuestra parte abonarle al mito, aprovechar las circunstancias para mostrar otro tipo de ser y de relacionarse en las homosexualidades. Fuimos al sitio de la firma como dos ciudadanos más de Medellín, disfrutando y refirmando nuestra condición de iguales en derecho por los espacios públicos urbanos. Nos tomamos de la mano, la mayor parte del tiempo inadvertidos: otra muestra de que la ciudad está cambiando; la travesamos en metro y caminamos sin afanes por el Parque Berrío hasta la notaría, donde no más de cinco amigos, entre ellos Hernando Muñoz, Omar Urán –gran amigo de León Zuleta– y Esnéyder –el otro miembro de nuestra trieja–, nos esperaban junto a camarógrafos y periodistas de los principales medios locales, regionales y nacionales. Los medios seguían dimensionando el mito, mientras los amigos y curiosos habían desistido ante nuestra negativa a la pompa, la gala y el circo. Nos le medíamos al reto del mito, pero reafirmando que no somos ni queremos ser locas fashion, sino simplemente personas que habitamos esta ciudad.<br />
Al final, pasado el acto notarial, de nuevo nos adentramos en el anonimato de ser ciudadanos, y mientras degustábamos un tinto en uno de los tantos sitios del tradicional pasaje Junín, esperando que el aguacero menguara, pensaba en cuando me atreví a ser candidato abiertamente gay, y se desató la avalancha, hasta hoy, de participación política y electoral LGBT; o cuando hace siete años nos atrevimos a realizar un acto matrimonial público que ayudó en la presión para el debate de la ley de parejas del mismo sexo. Posiblemente, entonces, esta Unión Marital y el mito del primer matrimonio gay en Medellín, desaten el que cada vez más parejas de gays o lesbianas se apropien, pública o discretamente, de los logros legales sobre los que venimos avanzando, y que la cultura se piense en términos de inclusión y de respeto por las manifestaciones diversas del ser humano. Quizá algún día en el desfile a punto de comenzar, uno de los tantos mitos de la paisada sea la loca del barrio vista mas allá de los ojos de la burla. Por lo menos nosotros y otros tantos que reclamen sus derechos permaneceremos como registro de una historia de lucha por la dignidad de la vida en la ciudad.<br />
El teléfono volvió a sonar. Esta vez era para recordarnos que en la noche teníamos que laborar, ya no solo como pareja, sino como profesionales –periodista y educador físico–, en un proyecto de convivencia en la Comuna 4 de Medellín. El aguacero había terminado.<br />
]]></description> 
					<pubDate>Tue, 11 Dec 2007 09:00:00 EST</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>El luto del “chucuchucu” también es de los maricas</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/280153</link> 
                    <description><![CDATA[En memoria de Rodolfo Aicardi fallecido el 24 de octubre de 2007<br />
<br />
¡Eso es música de maricas! Expresó de mala gana uno de los adolescentes al lado de la tarima ante el sonido de la electrónica. Minutos mas tarde, cuando el ritmo amplificado fueron algunos clásicos remozados de los hispanos -suelen ponerse de moda en el periodo previo y durante las fiestas de fin de año en Medellín-,  al mismo chico y su grupo se les notó la tranquilidad: su imaginada heterosexualidad musical estaría a salvo el resto de la noche. Yo, que en los anteriores días he venido acompañando el proyecto Espacio público, noche y legalidad en la Comuna 4 de Medellín, al tiempo que cerciorándome de que ese remanso en los barrios populares que refieren las autoridades es una realidad evidente –aunque no se a que costo-,  recordé las muchas noches que en grupos iguales en el barrio y posteriormente sólo en los llamados sitios de ambiente, esa música posibilitó mis primeros romances homosexuales.<br />
<br />
Bailar en mi barrio popular en el que aún habito, era un ritual de convivencia con las vecindades. Bailábamos en las casas de los vecinos o en las esquinas en veladas comunitarias, hasta que los primeros tiroteos nos encerraron inicialmente en discotecas, y posteriormente en las casas sólo con la familia. Nos movíamos al ritmo del “chucuchucu”, un tipo de paseito que ha caracterizado a los paisas dado que por nuestra cultura machista es evidente que no sabemos bailar con todo el cuerpo, y que posibilita el roce de pieles, el blujeneo erotizante y salvador de pasiones, en esos momentos tortuosos de la juventud donde el sexo esta aún por inventarse: “los paisas no bailamos pero sobamos muy rico”, decían en ese entonces en el barrio.<br />
<br />
Los pelaos erotizados por la música y ante la eminente protección a las féminas, a quienes mandaban temprano a la cama, terminaban en roces de des-estrés, con nosotros sus compañeros “locas”, de los que nunca se hacían posteriores comentarios para posibilitar la convivencia en las vecindades y los grupos. Al día siguiente éramos de nuevo parceros y amigos, sin ni siquiera mirarnos con algún tipo de malicia, hasta que de nuevo el baile publico, a veces el licor, y los extremos de la noche posibilitaran los encuentros clandestinos que callaríamos por siempre.<br />
<br />
Pero luego en torno al placentero “chucuchucu”, fue descubrir que la ciudad albergaba a escondidas, sitios donde el roce era directamente con otros como yo, donde ya no tenía que imaginar, si no sentir el cuerpo que me erotizaba, y que además era de alguien que sin temores posteriores podía corresponderme, aunque fuera con un simple beso o una mirada de enamoramiento. Mis sentimientos, como se lo escuche decir muchas veces a mis amigos del barrio, toman sentido en las voces chillonas de Pastor López, Rodolfo Aicardi y Gustavo Quintero, entre muchos otros, mientras con el otro cuerpo sólo nos separaba la ropa. Bajar las escalas hacia ese sótano denominado La Fonda, que luego tuvo que desaparecer para que se construyera la estación Parque Berrío del Metro, y donde paradójicamente queda hoy una estación de policía, era descubrir que a pesar de todo existía una Medellín para que nosotros los maricas pudiéramos enamorarnos y soñar, vivir y bailar como el resto de nuestros vecinos.<br />
<br />
Luego y de un momento a otro, tanto la ciudad como la música se modernizaron, ¡menos mal! para algunas cosas. La mafia de Pablo volvió ciudad a la Medellín pueblo. Con ínfulas de Miami o Nápoles chiquitos, se impuso la salsa romántica y el merengue, y para nosotros el trance, que no requiere el roce de cuerpos. Y aunque algunas discotecas insisten en mantener el “chucuchucu”, mezclado con electrónica y porros. Las personas LGTB -Lesbianas, gays, bisexuales y trans-, ahora autodenominados “bien”, se identifican públicamente con la música de la Trevi, de Thalia o de Mónica Naranjo. <br />
<br />
Gracias al trabajo político ya no tenemos que escondernos ni esconder nuestras sensaciones, pero muchos del sector insisten en esconder su pasión por esta música de nuestras identidades paisas, y aunque me los topo, en las muy pocas veces que salgo, mientras esperan la hora de la rumba “bien” o luego de esta,  en sitios como La fuente, en el mismo entorno donde quedaba La Fonda, insisten en que el nuestro debe ser un modelo internacional. <br />
<br />
De allí que termine por pensar que, de alguna manera, los pelaos del barrio tienen razón, pues los mercaderes de lo gay han puesto al gueto -igual que sucede con algunos jóvenes afro y de otros sectores-, en un escenario de identidades prefabricadas con símbolos de consumo musical que marcan, definen y mantienen ese deber ser en la perspectiva de mercado: eso soy, eso consumo; eso consumo, eso soy.  Tendencias musicales que además se acompañan de estilos de vestido, de jergas, e incluso de marginación y fobias, hacia gentes de su propio sector o de los otros. <br />
]]></description> 
					<pubDate>Mon, 12 Nov 2007 09:11:00 EST</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>Homosexuales ganaran el 28 de octubre en toda  Colombia…</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/272405</link> 
                    <description><![CDATA[Cuando enfrenté la utopía de ser el primer candidato abiertamente gay al concejo de Medellín, y me atrevería a decir que de el país, pues el de Bogotá era una farsa y el de la costa renuncio antes de los comicios, avalado precisamente por el cuestionado Luís Alfredo Ramos (un, dos , tres por los paras bajo las "ALAS" de Luís Alfredo) en ese entonces considerado el mejor ex alcalde de nuestra ciudad, muchos y muchas me criticaron, pero yo tenía en mente una meta que hoy veo realizada. Mas que una curul, la idea fue siempre poner el tema LGBT en el debate y de allí en adelante, en las agendas políticas. <br />
<br />
Y digo que mi meta se cumplió cuando hoy todos los partidos y movimientos han tenido por obligación que decir algo al respecto, y cuando gran parte de estos tienen sus propios candidatos por las diversidades, muchos incluso de los que entonces me criticaron, están hoy en el escenario electoral como candidatos o como parte de los equipos de campaña, lo cual me alegra. El sector LGBT no puede marginarse ni hacerse el de la vista gorda frente a un escenario, tan importante, que hasta los paramilitares se lo están disputando a sangre y fuego. Gracias a escenarios como estos hemos podido permear otras estructuras y avanzar en temas de ley.  <br />
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Algún día haré el recuento, que suele olvidarse ante tanta avalancha de sucesos, sobre lo que ha sido nuestro aporte a la política ciudadana. El paso a paso de pequeños avances con los que un puñado de líderes nacionales fuimos abriendo caminos en terrenos por aquellos días totalmente estériles y duros de arar.  Verdaderas aventuras, entre las que destaco desde mi accionar, el formar parte del grupo de Planeta Paz, desde donde por primera vez nos nombramos y sentamos las bases para construirnos como Sector Social, acompañar por primera vez como sector a un candidato a la presidencia Lucho Garzón, formar parte de una lista de lujo al Senado que incluía personajes de la talla de Orlando Fals Borda, del exmagistrado Carlos Gaviria Díaz, y del Secretario Nacional del partido Comunista Jaime Caicedo. ¡maricas y  comunistas juntos, quien lo diría! Ser además, parte de los sectores fundadores de Frente Social y Político, hoy agrupado en el POLO, acompañar a Sergio Fajardo, Alcalde saliente de Medellín y a quien esperamos le suceda Alonso Salazar, en su primera visita -de Fajardo- a una comuna (sector de la raza), y en el inicio de su campaña junto a lideres sociales como Luís Bernardo Vélez, Juan de dios Graciano, entre muchos otros, ...tantas cosas que hoy nos dan frutos y que me hacen pensar que no me equivoqué.<br />
<br />
Espero que todos y todas, hoy candidatos (as),  lleguen a sus curules o que en su defecto hagan negociaciones -limpias- que favorezcan a nuestro sector y nos empoderen para seguir la lucha, especialmente en un momento donde todo apunta a que la mayor fuerza electoral la tendrán los cristianos radicales, los ultra conservadores y los paras; Y cuando para nadie es un secreto que a la par con los paras, los grupos cristianos extrañamente se fortalecieron, en sus zonas de influencia,  al tiempo que validaron desde sus cultos, entre otras muchas cosas, la satanización y el desplazamiento forzado a gentes de nuestro sector –especialmente peluqueros y trans, -blanco es y colorado tengo este ojo, decían los abuelos-. <br />
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A ese puñado de valientes, hombres gays, mujeres lesbianas y personas bisexuales y trans que están como candidatos a acompañantes de partidos y movimientos, un abrazo y el más fuerte aliento. Hacer política es una pasión, pero también una decepción cuando empieza uno a encontrarse con esas miles de ratas, también de nuestro sector, que van exclusivamente tras los beneficios personales y no en pos del objetivo libertario del colectivo. <br />
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Y como ellos y ellas, un abrazo solidario a líderes y lideresas que nos han acompañado, por estrategia o por vocación, ¡que importa!, y que también nos han abierto caminos en lo político en momentos en que arar parecía imposible. Piedad Córdoba, Calos Gaviria, Araujo, Petro y en general los del Polo, Benedetti, Lucho, Daniel García Peña, a los de la UNEB, de la CUT, de ADIDA, de Asmedas, y muchos (as) otros que ustedes conocen mejor que yo.<br />
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Quiero brindar desde ya por ellos (as) y con ellos (as) por que ganaron (ganamos), a la fecha y el 28 de octubre. No importa el numero de votos, aunque ojala sean muchos, el hecho es estar en el escenario de debate. Eso ya es para nosotros, el sector LGBT, la mayor de las ganancias. Mil gracias y un fuerte abrazo, de este marica soñador de Medellín y de nuestra trieja y familia, que le sigue apostando a un país en el que quepamos en igualdad de condiciones, todos y todas como seres humanos y ciudadanos.<br />
]]></description> 
					<pubDate>Thu, 25 Oct 2007 18:50:00 EDT</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>La Medellín ¡Re femenina! ...                                                                                                                                                                                                Que los candidatos parecen ignorar</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/261195</link> 
                    <description><![CDATA[A propósito del futuro…alcalde.          septiembre 28 de 2007<br />
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Para un marica que ostenta su autonomía libertaria como yo, aún en contra de muchos conservadurismos de políticos, pastores y señoras doble moral de Medellín, es inevitable recrearse en los cuerpos de hombres -forrados, coloridos y bien cuidados, aun sin tener las medidas bulímicas de los modelos de pasarela extranjera-, que a diario me encuentro en los espacios de ciudad. La capital antioqueña no sólo esta remozada en su estructura física; al parecer con la ciudad gris y temerosa, se fueron también los “machos” violentos y violentadores, que identificaron la paisada desde la colonización, hasta la reciente ola de traquetos, milicianos y parácos. <br />
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Una ciudad femenina, no significa una ciudad donde todos sean homosexuales, sino donde la rigidez mental y física de sus habitantes, sede ante la posibilidad de apropiarse sin prejuicios de su cuerpo, al tiempo que  de respetar las diversidades de apropiación del cuerpo y la sexualidad que hace los otros u otras. Es una ciudad habitada por  hombres que reconocen su virilidad mas allá de la fuerza, la brutalidad, la sin razón; y por mujeres que dejaron de ser sus objetos para convertirse en sus compañeras, en sus cómplices de sueños. Hombres seguros de si mismos que no tienen que esconder sus miedos a sentir y expresar, en los oscuros preceptos de la cultura tradicional patriarcal, machista y con una sola mirada rígida frente al ser y frente a la vida. Hombres que asumen sus posibilidades femeninas de creer en el otro u otra, de consentir, de compartir, y de ser creativos e imaginativos; que no sienten derrumbada ni en peligro su virilidad por la mirada deseante de otro hombre, igual que ellos lo hacen con las mujeres, y que han aprendido a ver en la autonomía sobre el cuerpo y la sexualidad ejercida por los otros, también una posibilidad de ser hombres, desafiantes sin violencias, y apropiados de una opción de vida que en nada impide la convivencia y la construcción conjunta de ciudad.<br />
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Pero las transformaciones de las ciudades en perspectiva de civilidad y de culturas incluyentes, tiene mucho que ver con las mentalidades de sus dirigentes. Bogotá, recupero su capacidad e imagen de ciudad culta y acogedora durante la administración de Antanas, y Medellín, se feminizó, se torno mas encantadora, acogedora, amable y racional, por la proyección de hombría de Fajardo. Un hombre por fuera de los esquemas, juvenil, de pelo suelto, con pintas informales, siempre con una sonrisa, y quien comenzó su proceso de paridad al nombrar a su compañera desde el respeto, nada por debajo, como la primera mujer del municipio y por sacarla de los esquemas de compañera adorno, para cócteles e inauguraciones, o para evitar comentarios frente a su hombría. Le respeto su autonomía. <br />
<br />
Seguidamente derrumbo los mitos de mujer bella en torno a  modelos artificiales, y las empezó a premiar por sus capacidades, por sus aportes reales al crecimiento de la ciudad, y descarto la posibilidad de enviarlas a reinados y eventos banales, un ejemplo además seguido por el gobernador Gaviria y su esposa, y finalmente, desde sus diversas secretarias se adelantaron campañas de respeto y valoración por su cuerpo, por su puesto en la sociedad, y por las relaciones con sus familias. Administraciones anteriores tanto de Antioquia como de Medellín, tenían un buen discurso, pero pocas acciones ejemplarizantes con sus actitudes propias de vida, o utilizaron la imagen de la mujer para esconder sus temores a asumir su propia sexualidad, o las entronaron como simples modelos de sumisión y de acompañamiento pasivo.<br />
<br />
Soy feliz en una ciudad femenina, de hombres femeninos y tranquilos, que quieren sus cuerpos y no temen a los comentarios de los radicales, y aunque ningún candidato, incluido por el que votaré Alonso Salazar,  se ha atrevido a incluir el tema en sus debates -a lo mejor son tan machos que temen que eso los haga bellamente femeninos como la ciudad que hemos logrado conjuntamente-, espero que conservemos esa frescura que será lo único que garantizará la paz desde el respeto y la convivencia social. Ahí si podremos pregonar que somos la ciudad más educada, y podremos unos y otros, unas y otras, habitantes de Medellín, preocuparnos por cosas que le apuntan mas a nuestra felicidad que por protegernos de quienes cohabitan nuestros espacios de vida.<br />
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Yo, por ejemplo, me sueño que mas allá de las leyes que hacen curso en el Congreso, podré disfrutar el salir en próximos días de la notaria donde registraré (1)  nuestra  SOCIEDAD PATRIMONIAL DE PAREJAS HOMOSEXUALES, con  John Alejandro con quien convivo desde noviembre del 2.000, y caminar tranquilamente por los espacios públicos que la administración y la comunidad desde nuestros impuestos, nuestras confianzas y nuestra participación, le regalamos a Medellín, como dos maricas orgullosos y libertarios manifestándonos sin miedos nuestros afectos, ¡porque esto tiene que seguir!<br />
<br />
(1)  Según la INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA No. 10, firmada por: LIDA BEATRIZ SALAZAR MORENO, Superintendente de Notariado y Registro en Bogotá el 14 de septiembre de 2007, se le ordena los y las Notarios recibir y no impedir, la Declaración de existencia de unión marital de hecho y de existencia y disolución de SOCIEDAD PATRIMONIAL DE PAREJAS HOMOSEXUALES. Sentencia C-075 de 2007. <br />
http://www.colombiadiversa.org/index.php?option=com_contenttask=viewid=385Itemid=469 <br />
<br />
]]></description> 
					<pubDate>Fri, 28 Sep 2007 06:19:00 EDT</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>Quien los manda a no “escoger” con quien se meten</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/241173</link> 
                    <description><![CDATA[Hace cuatro años y precisamente durante la feria de flores, tuve un altercado con la policía porque al verme besándome con mi pareja, trataron de que nos retiráramos del sitio, argumentando lo de siempre escándalo público y menores presentes, entre otros muchos moralismos. <br />
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Creo que desde eso no asistía a ningún evento de feria. Pero el pasado jueves después de dictar la cátedra en la Escuela de Formación Popular de la Red Juvenil de Medellín, decidí irme con mi familia de hombres homosexuales al Parque de los Deseos, donde se presentaba un espectáculo de humoristas internacionales. La sorpresa me llenó de orgullo ciudadano, gran cantidad de jóvenes gays, en su mayoría emparejados, disfrutaban del espectáculo, al tiempo que de su afectividad manifiesta, sin que alguien a su alrededor se viera escandalizado. <br />
<br />
La alegría no es sólo porque nuestra afectividad se socialice, como debe ser, dentro de los límites del respeto mutuo en los espacios públicos de una ciudad que nos pertenece por igual, sino porque al sacar nuestros afectos de la clandestinidad evitamos a toda costa ser carnada fácil para los homofóbicos y criminales por odio, que aprovechan la vergüenza que sobre nuestro cuerpo y sexualidad ha propiciado la cultura tradicional, para hacernos presa fácil de sus delitos. <br />
<br />
Lo que no tiene porque ocultarse, tampoco propiciará chantajes ni sometimientos, máxime cuando tendremos en la ciudad en próximos días la tan anhelada figura de policía enlace, alguien que entienda a profundidad el tema de las diversidades sexuales y de nuestros derechos ciudadanos y que por tanto sea nuestro punto de referencia para pedir protección en situaciones de vulnerabilidad o amenaza social. Esta figura opera ya en varias partes del mundo, y es un puente de comunicación de doble vía entre dos sectores sociales tradicionalmente opuestos. De un lado los LGBT entenderemos nuestras responsabilidades y derechos para con la ciudad y las normas de convivencia ciudadana, y del otro la policía dejará de asumirnos como delincuentes o asóciales simplemente por motivo de nuestras diversidades en razón de genero, cuerpo o sexualidades.<br />
<br />
Esperamos que con las nuevas normas de convivencia entre las diversidades y la ciudad, propiciadas por la administración Fajardo, y que van más allá de una simple norma, y son una actitud personal del mandatario y de gran parte de su equipo de trabajo, propiciando escenarios de convivencia en el respeto como los vivenciados durante el espectáculo de feria de flores en el parque de los deseos, nos permitan además dejar de lado las muletillas de disculpa de algunos  funcionarios uniformados y civiles, a quienes aún les queda grande aquello de las inclusiones a las diversidades, y cuando se les mencionan las alarmas por mas de 15 asesinatos –evidentemente crímenes de odio- contra hombres homosexuales, denunciados mediante la web, se limitan a decir “porque no se fijan con quien se meten” <br />
<br />
La eroticidad y el afecto, la búsqueda de la compañía y del amor, no deben significar para gays, lesbianas, bisexuales y trans, un escenario de peligro, y eso se empieza a sortear cuando nuestra sexualidad deja de verse y de mantenerse como oscura y clandestina, y empezamos en igualdad de derechos a ocupar los espacios públicos y los escenarios de encuentro del resto de la población, con la dignidad de seres humanos iguales ante la ley, y con el reconocimiento y el respeto como ciudadanos, ciudadanas, de Medellín.<br />
]]></description> 
					<pubDate>Sat, 11 Aug 2007 23:15:00 EDT</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>Yo me hice MARICA</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/235957</link> 
                    <description><![CDATA[-sobre la importancia de la comunicación- Junio 23 de 2007<br />
<br />
Asistir al Seminario Internacional de Comunicación y Paz en Bogotá el mes pasado, fue reencontrarme con la necesidad de que el sector LGBT en Colombia debe trascender los esquemas informativos o de anuncios parroquiales y comprometerse con una verdadera red y espacios de comunicación que le de sentido y sentires tanto a las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans, como a sus entornos sociales y familiares. Estaba allí por mi trabajo como Coordinador Académico del Proyecto Comunicación para la Ciudadanía y la Paz, en el Segundo Laboratorio de paz del Oriente Antioqueño, pero esto no me impidió pensarme sujeto político gay, en un escenario donde las diversidades, sexuales y de todo tipo, tenemos mucho por proponer en asuntos de comunicación y principalmente de comunicación ciudadana.<br />
<br />
Ya desde Planeta Paz (1)  liderazgos de gran parte del territorio habíamos intentado establecer una agenda comunicativa para el sector, que recogiera principalmente aportes fundamentales al concepto del cuerpo primer territorio de paz  y que en torno a este, construyera referentes internos y externos de convivencia y de preponderancia de los derechos humanos y/o constitucionales.  Agenda en la que, además de asumir una postura frente a los escenarios y sucesos del conflicto social y armado de Colombia –torturas, desapariciones, asesinatos, desplazamientos, y crímenes de odio o violencia en general por orientación sexual o diversidad de apropiación del genero o del cuerpo-, se favoreciera las relaciones de respeto por hombres y mujeres homosexuales y trans, en contextos tradicionales de violencia sutiles o directas, como la etnicidad, la cultura, la religión y los partidos y movimientos políticos.  <br />
<br />
Escuchando entonces, las experiencias expuestas en el seminario, y vivenciando el esfuerzo de otros sectores como la infancia, la juventud, indígenas, las mujeres,  y campesinos, por hacer de la comunicación una herramienta al servicio de sus proyectos de vida, que difieren en mucho de los de la guerra, el mercado y las intolerancias, uno entiende que en el sector LGBT, estamos en mora de retomar el sentido de esta agenda de comunicación permanente, que se sobreponga a lo mediático y noticioso, y que opere como alternativo a lo comercial donde se nos venden referentes ideales suscritos al mercado, y por tanto ilusorios, del ser lesbiana, gay, bisexual o trans.<br />
<br />
Una agenda de comunicación ciudadana y cotidiana de las diversidades sexuales en Colombia, será una herramienta, por un lado  para hacerle frente a los mitos que tradicionalmente nos han marginado y ubicado en condición de delincuentes, antisociales, perversos o pecaminosos, y por el otro, para fortalecer la autoestima y el compromiso político de las personas del sector. Se trata simplemente de dar a conocer de manera permanente las muchas historias de vida de  hombres y mujeres que en su hacer diario y con orgullo por su condición sexual, le están aportando a este país. Y entre tejido en los relatos, la claridad conceptual, fuente constante del enriquecimiento de conocimientos temáticos sobre diversidades sexuales para la opinión pública general. Sin mencionar, dándolo por sentado, que le estaríamos haciendo eco permanente a lo que pensamos y hacemos las personas y organizaciones LGBT como parte del ejercicio ciudadano y político día tras día en el país. Porque que qué somos, sino unos más de los que habitamos y pensamos el territorio, nuestro territorio.<br />
<br />
Para iniciar la tarea de la agenda de comunicación, necesitamos como primera medida, entonces tomar en serio la comunicación, acércanos a los medios alternativos, ser parte de las juntas de programación y de los proyectos de emisoras comunitarias cuyas licitaciones están por  otorgarse en las ciudades capitales, ganarnos espacios y vías por donde llevar esos otros mensajes, los nuestros.  En eso otros sectores como los cristianos nos han ganado la ventaja. Retomar y difundir trabajos experimentales de video, como los de las Mujeres al Borde, o de algunos colectivos de Cali, hacer producciones en radio novelas, en folletines tipo historietas, dejar de lado los programas de farándula vacíos y comercialudos sólo para ventas y consumo, y llenar las revistas, webs, y folletines de contenidos sociales, de reflexione sobre la vida, nuestra vida, en vez, exclusivamente de homo erotismo o lesbi erotismo. ¿Deja tú publicación algo para pensar y aprender del ser LGBT en sociedad? ¿O se limita solo a fomentar el deseo genital y el consumo irracional de cuerpos?<br />
<br />
Podríamos por ejemplo, además en sintonía con las dinámicas de los pares en Latinoamérica y el mundo, estar sacando a la luz las historias de los niños y niñas con comportamientos variantes de género – tema de la tercera convención de FDS (2)  -Asociación Internacional de Familias por la Diversidad Sexual-, a realizarse en Montevideo, Uruguay, del 28 al 30 de Septiembre, próximo, para que los papás (3)  que tienen hijos con estos comportamientos se enteren que no son los únicos ni tienen por que sentirse raros ni menos que los demás, y que antes que censurar a su hijo o hija y obligarlos a patrones tradicionales, deberían educar su entorno para que sean respetados, al tiempo que enseñarles a valorar lo que son, posiblemente algunos de ellos y ellas serán homosexuales, o bisexuales, o trans, pero lo mas probable es que simplemente serán ciudadanos y ciudadanas por fuera de los estereotipos, pero no por eso con imposibilidad para apórtale a la paz y la convivencia en este país. No tiene porque marcárseles desde ya caminos de marginalidad, prostitución y desesperanza frente a la vida. <br />
<br />
Un niño de esos, visibilizados desde sus historias de vida o las de sus padres, no tendrá luego que responder preguntas necias como ¿si uno nace o se hace diverso sexual?...o podrá responder con los argumentos necesarios y sin censuras, ni auto flagelaciones, que uno se dio cuenta que era homosexual, como lo hacen los y las heterosexuales, desde siempre, pero que luego lo fue madurando y apropiándoselo, y que empezó a construir con ello su felicidad y que, como en mi caso, me fui haciendo MARICA, el MAS MARICA, hasta convertirlo en una razón política de vida, y una lucha colectiva por la felicidad en el ejercicio pleno de los derechos humanos y en especial por el derecho a la autonomía sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad. Asunto que sin cansancio sigo comunicando a todo el mundo y por todas las vías posibles, sin que el objetivo último sea que a los medios o a alguien en particular le interesa o no, sino que a cualquier destinatario que le llegue, le sirva como base para su reflexión personal y para ver con otros ojos nuestra cotidianidad de ser diversos sexuales en Colombia.<br />
<br />
1. Planeta Paz –Sectores Sociales Populares para la Paz en Colombia-. http://www.planetapaz.org <br />
2. http://www.familiasporladiversidad.org<br />
3. En Medellín el trabajo con padres lo hace FAUDS –familiares y amigos unidos por la Diversidad Sexual- Gloria Ruiz. faudscorporacion@gmail.com<br />
]]></description> 
					<pubDate>Mon, 23 Jul 2007 22:28:00 EDT</pubDate> 
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                </item> 
                <item> 
                    <title>Me admira como persona  y como profesional...pero te gustaría</title> 
                    <link>http://ciudadanogay.tigblog.org/post/235319</link> 
                    <description><![CDATA[–a propósito del día contra la homofobia- Mayo 16 de 2007<br />
<br />
•	Que fuera más discreto con mi orientación sexual<br />
•	Que se me notaran menos las plumas<br />
•	Que contrario a los hombres heterosexuales quienes miran libremente a la mujer que les gusta, yo lo hiciera con disimulo o no lo hiciera.<br />
•	Que dejara de nombrarme marica o loca, como una forma de exorcizar las palabras<br />
•	Que no admitiera públicamente y con desparpajo que tengo una familia conformada por hombres homosexuales, y que nos amamos, y que dormimos todas las noches en la misma cama y abrazados, y nos despertamos en las mañanas con un beso, y nos damos muchos más al despedirnos para el trabajo, y cuando retornamos del trabajo.<br />
•	Que no dijera “mi marido” o mi hombre, cuando públicamente los heterosexuales dicen a boca llena “mi mujer”.<br />
•	Que como macho, cuando los heteros en sus reuniones hablan abiertamente de la genitalidad con sus mujeres, y descresten con su historia sexual, yo no hiciera lo mismo con la mía.<br />
•	Que desistiera de enrostrarles  que voy a sus fiestas solo si puedo bailar con otro hombre, igual que ellos y ellas, cuando vienen a mis sitios gay, pueden bailar y besar a sus parejas hetero.<br />
•	Que me cohibiera de expresar mi afecto, de acariciar, de besar con ternura, de mirar a los ojos, y de consentir a mi hombre en sitios que la ciudad  diseñados para el disfrute de sus pobladores, yo también soy ciudadano.<br />
•	Que dimitiera la luchar por una ley que nos garantice los plenos derechos en Colombia, cuando supuestamente vivo bien, y la gente me “acepta”<br />
•	Que le pidiera a dios que orientara mi camino.<br />
<br />
Si es así, no me admire, simplemente respéteme, yo soy capaz de quererme y de admirarme solo, convencido de que igual que otras criaturas de la naturaleza, soy una creación divina para el disfrute y respeto del mundo que habito. Mas bien, asuma que es homofóbico (a), que sufre de pánico irracional a la diversidad sexual, aunque trabaje a mi lado y se aguante mi presencia. <br />
<br />
Yo no sufro, vivo, aunque le parezca irreverente, irresponsable, degenerado  y asocial. <br />
<br />
Decida usted, hombre y mujer que me circunda, si quiere seguir sufriendo su miedo irracional, y si por su causa, prefiere convertirse en delincuente asesinándome directamente en un crimen de odio, o respaldando al asesino, al agredirme, aunque sea en chiste, de manera verbal. Mostrando su incapacidad de entender el mundo diverso, más allá de su inmenso miedo.<br />
<br />
O si por el contrario se acerca a mi realidad, la asimila, la trata de entender dentro de los parámetros de la diversidad de la vida, y se convierte en un ciudadano feliz, en un ciudadano que respeta, y que le aporta a la convivencia social. <br />
<br />
Le invito a que se vacune contra la animadversión irracional hacia seres humanos, a que tome la decisión frente a la vida de manifestarse públicamente, mediante una frase o vistiéndose de colores, respetuoso (a) de esta y en contra de los odios. <br />
<br />
A que se levante de su cama, y durante su oficio  piense en que podemos construir juntos una ciudad y un mundo incluyente, o seguirnos separando desde nuestras diferencias. Y al final del día, cuando se vaya de nuevo a la cama, ojala con el o los seres que ama, haya superado sus miedos, y empiece entonces a verme no como lo que le gustaría, sino como soy, un ciudadano gay de Medellín. <br />
<br />
Manuel José Bermúdez Andrade<br />
Ciudadano gay de Medellín <br />
Móvil 300 379 39 00<br />
www.manuelbermudez.es.vg  ciudadanogaydemedellin@gmail.com <br />
<br />
Para inscribirte a la lista de correos de CIUDADANO GAY PSP -no envios masivos ni intercambio de mensajes entre miembros-, enviar un mensaje desde su correo a:<br />
ciudadanogay-subscribe@yahoogroups.com<br />
<br />
]]></description> 
					<pubDate>Sun, 22 Jul 2007 07:55:00 EDT</pubDate> 
					<guid isPermaLink="true">http://ciudadanogay.tigblog.org/post/235319</guid>
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                </item>
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